sábado, 5 de junio de 2010

Aquella esquina


Tu llamada fue veneno.
No quiero escuchar que se acabó, no quiero saber que no seremos más que amigos, no quiero.
Sabes que por tí sería hasta el sol, para poder iluminarte las mañanas.

Paseando sin rumbo sin querer me topé con aquella esquina. Esa esquina en la cual probé por primera vez esos labios que me enloquecieron de amor, y que como una droga ya no puedo dejar de echar en falta.
Fue el beso más bonito que jamás reciví y nunca olvidaré. Esas ansias por probar el fruto prohibído, lo que tanto llevabamos esperando.

Nota: Prometo recordarnos cada y una de las veces que pase por ese lugar, como el amor más bonito y sincero que jamás conocí.

0 comentarios:

Publicar un comentario