Antes de nada, decir que la entrada anterior era curiosamente la 23.
Hay veces en la vida en la que te dan a elegir dos caminos y debes escoger por ti mismo.
Te encuentras en una encrucijada, en la que debes elegir entre tu ética, la cual has aplicado a cada uno de los seres de ésta tierra y así quizás sufrir menos, o mandarla a freir espárragos para ser muy feliz durante un rato.
Es entonces cuando te preguntas si tal vez ese rato luego no es un rato ,sino que desemboca en algo más.
Solo hay una manera de comprobarlo, y es arriesgando.
Ésta vez debo jugar todas mis fichas, saltar sin mirar atrás y sin pensar en que podrá pasar.
Yo nunca he sido persona de quedarme a medias o no ser valiente y ambiociosa para acabar consiguiendo lo que más quiero.
Tan solo tengo una oportunidad de estar mas que nadie cerca de ti. Pero el miedo a que cualquiera pueda también estarlo me hace retomar esa ética que dejé al lado del bote de helado.
Salté por ti una vez a la piscina y volveré a hacerlo. Total, ésta vida solo la vivimos una vez y yo no tengo mas que perder.
Si con ello puedo volver a estar a tu lado, seguiré.
Nota: Una vez más, que sea lo que dios quiera.

0 comentarios:
Publicar un comentario